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martes, 20 de septiembre de 2011

Dolorosas verdades.

Un no rotundo ni siquiera alcanza Esto huele mal y me da dolor de cabeza Ni siquiera tengo intenciones de superar el mínimo deseado Ni siquiera me lo planteo como necesidad Me agitan los aires preconcebidos Las nauseabundas mentiras Los fracasos inevitables de la originalidad Los paupérrimos esfuerzos de los mediocres Los posicionamientos de los trepadores La indignante avaricia de poder La insignificancia del factor humano La irrelevancia de la ternura La incompetencia de los elegidos de siempre Las promesas nunca cumplidas Los albergues llenos de intencionales miserables Las cárceles de la palabra Los fuegos ocultos en el agua El agua que no apaga fuegos La soberbia precoz La indulgencia disfrazada de perdones La perseverancia de la maldad La inconsistencia de la belleza La frugalidad inherente a los recuerdos La desmemoria toda La inconstancia toda La hipocresía toda La lástima toda La vanidad y el ego, y los millones de hambrientos La estupidez y la mezquindad y los millones sin techo La prepotencia mundial y los millones de muertos ...y me siguen doliendo mis propios muertos ...y mis partos con hijos que ya me han dado nietos ...y mis noches sin sueños ...y mis meses sin recuerdos …y mis recuerdos violados. Me duele tanto a veces la vida que no entiendo como es esto de mi sobre vivencia. Como fue que sobreviví a la capucha, a la tortura del cuerpo A la tortura de la mente … …y cómo a tu muerte …y cómo a las otras muertes… Soy resiliente, ahora se dice así… ¿Soy una sobreviviente?…

domingo, 3 de julio de 2011

Otras letras de otoño.

Me sucede...
en estos días donde las hojas
me miran tiritando desde la veredas,
donde los vientos cambian sus rumbos
y se acercan
los tiempos de lluvias,
y me sucede en estos tiempos
que siempre coincide con
las mismas hojas del almanaque...

...tiempo previo al invierno:
mañanas tristonas
tardecitas diplomadas de noche
alfombras de hojas suicidas...

Entonces me nace, me hiere,
me convoca,
la mágica sensación de armar
líneas mientras se ríen las hojas
allá, afuera,
y desde este lado las palabras
surgen rápidas, raudas
anhelando amores o muertes
que a veces, suelen ser
la misma cosa...

... los fantasmas del pasado
siempre rondan mi casa
desde aquel día,
hasta el último que haya
de beberme,
andarán buscándome en
este equinoccio de soles
esquivos y brisas frescas...
... me quedo mirándolos,
esperando que sus recuerdos
me inspiren los versos
o los cuentos,
son ellos los que dictan desde
su presencia otoñal,
la locura de mis palabras...
me quedo aletargada, esperando
la llegada, los vientos,
las hojas y mis fantasmas...
los veo llegar, mi mano corre rauda
sobre papeles y teclados,
los miro y me veo,
seré yo en algún tiempo
otro fantasma más que ambule
en esta vieja casa,
me miraré en mi propia foto
sin poder gritar
que ya fui,
buscaré las sombras de otros
que fueron conmigo para
que mi errar no sea solitario,
me miraré en los ojos
de mis hijos,
enredaré los dedos de mis nietos
tal vez hasta pueda
susurrarle a alguien palabras
que rasguen papeles
mientras cae el sol de una
tarde tibia...
...descansaré quizá,
porque esa sabiduría no la tengo,
y entonces,
la muerte, sería sin descanso,
otra cosa vana por la que esperamos
sin remedio.